Muchas cosas quedarán sin reportar:
-la disonante historia del loquito que se presentó con un “Eu tenho medo, meu pai desapareceu”; miedo, miedo total,
-el breve pero adrenalínico intercambio de bienes en una favela de Rio,
-todo São Paulo,
-emotivos avistajes de monos, ardillas y tremendas tortugas marinas,
-el viaje procurado por la linda sacudida dantesca, en Praia do Sono, Paraty, recomendada por el improvisado guía Itu,
-el proceso bélico que padeció la carpa de Aristóbulo a lo largo de 34 días,
-la cantidad de veces que nos creyeron hermanos (“Los tres flaquitos”),
-todo lo relativo a extrañar y a no querer volver,
-extractos de las biografías no autorizadas de los protagonistas,
-y un más de cosas que jamás quedarán contenidas en documento alguno.
Abrazos y besos para mis amigos, todos ellos, todos nos.
